Una verdad inconveniente
Septiembre 18, 2009

Las clínicas privadas y los hospitales están obligados a tratar los residuos patógenos. El tratamiento, manipuleo transporte y disposición final de los mismos, se rige por una reglamentación de la ley 111.347; a fin de evitar perjuicios a la salud de los habitantes de la capital, y la provincia y promover la preservación del medio ambiente.
Pero el código de planeamiento urbano de la ciudad de Bs. As., hoy impide la instalación en su territorio de cualquier tipo de plantas de tratamientos. Por eso se suele contratar para este servicio a empresas del gran Buenos Aires y a veces para abaratar costos los transportistas terminan tirando los residuos en un basural a cielo abierto, esto lo denuncia el ambientalista Manuel Ludueña. Con la nueva ley, las clínicas podrán seguir contratando a empresas de la provincia de Buenos Aires .
Pero éstas tendrán que tener su certificado ambiental de la ciudad, más allá de esta posibilidad muchos diputados creen, que son los porteños los que deberían hacerse cargo de esa basura, y por lo tanto es necesario modificar el código de planeamiento urbano para poder instalar alguna planta en capital o en el gran Buenos Aires.
En la actualidad existen dos modos de tratar los residuos patógenos: esterilizándolos o incinerándolos en hornos pirolíticos. Este último método es muy criticado por los grupos ecologistas, porque argumentan que el proceso de tratamiento es tan contaminante como los residuos que se pretenden anular.
Algunos diputados critican el proyecto de ley porque es demasiado genérico a la hora de pautar qué tipo de plantas de tratamiento están permitidas. Así, una modificación al código de planeamiento -audiencia pública- mediante bastaría para instalar un horno en la ciudad.
Según el asesor de la comisión de salud de la legislatura porteña Luís Rivas dijo que no hay conclusiones internacionales acerca de la inconveniencia de los hornos pirolíticos, pero Rivas considera que al ser tan exigente la ley sobre la necesidad de monitoreos y controles permanentes, los hornos a instalar tendrán que ser tan buenos que la lógica comercial indica que el método elegido será el de la esterilización.
Para que la sociedad entienda que son los residuos patógenos, se entiende que son los desechos o elementos materiales en estado sólido, semisólido, liquido o gaseoso con características de toxicidad o actividad biológica, que puedan afectar directa o indirectamente a los seres vivientes y causar contaminación del suelo, agua, y atmósfera que ya tanto daño le hemos causado. En la ciudad de Junín hemos detectado basurales a cielo abierto, la contaminación se sigue incrementando y vemos el impacto en el mundo real.
Seguir contaminando el planeta es terriblemente inmoral, tenemos que evitar entrar en una etapa de consecuencias. Ustedes podrán decir ¿Y cuál es el problema? Queridos lectores tenemos que comenzar a pensar diferente porque hacer lo que es correcto nos hace avanzar. Hay que separar la verdad de la ficción, y tenemos que encontrar la manera de que todos escuchen las advertencias y responder a ellas.
¿Estás listo para el cambio? “La tierra es nuestro único hogar y está en peligro”. Cada uno de nosotros podemos hacer algo para revertir esta situación, la solución esta en nuestras manos, únete a los esfuerzos para detener la contaminación.
Por Julio César Campos
(Comentarios a casilla de correo: juliocampos1869@hotmail.com.ar)




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